La protagonista de esta historia se llama Ramsi y desde pequeñita conoce al que fuera después faraón de Egipto. Prácticamente se criaron juntos, ya que los papás de Ramsi servían a los padres de Tutankamón y nacieron el mismo día. Ramsi era una niña muy educada pero algo torpecilla, nada le salía bien. En la corte todo el mundo la conocía y la querían pero evitaban pedirle cosas porque sabían que no llegarían.

A Tutankamón le hizo gracia la escena pero cuando entró la mamá de Ramsi, que era la encargada de limpiar, y vio aquel desastre sacó de allí a los niños a la fuerza. Lo bueno fue cuando lo supo el faraón que se echó a reír al ver la ocurrencia de su hijo al pedirle ayuda a Ramsi.
La cosa no pasó a mayores pero Ramsi estaba muy avergonzada. Nunca pensó que haría tanto el ridículo.
Tutankamón quería mucho a Ramsi y la tranquilizó, es más, le confesó a su amiga que lo había echo a propósito porque él también la liaba y siempre le reñían así que pensó que invitando a su amiga la culpa recaería en los dos. Ramsi no se enfadó, al contrario, sonrió y le dijo que para eso eran amigos, que encantada de que le hubieran reñido junto con él.
Después
del disgusto se fueron a jugar con la mascota de Ramsi que era un camello simpatiquísimo llamado Kummel y al que le encantaba salir con los niños a ver las pirámides... Se les pasó enseguida el enfado y saltaron y corrieron con su amiguito por todo el desierto que rodeaba sus casas.
A esta historia le sucedieron muchas más, pero esas ya os las cuento
otro día…
Almudena García Torres


q chuliii me encanta pero de letra es muy bonito
ResponderEliminarMe encanta Almu pero ¿Cuándo será la segunda parte? Estoy muy intrigada :D
ResponderEliminarSoy Bea
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