Erase una vez un pueblo de
Egipcio que estaba gobernado por el Faraón
Horus.
Un día el Faraón decidió dar
un paseo por el campo para ver cómo trabajaban los esclavos y campesinos,
cuando de repente… Horus se desmayó. Como la gente pensaba que estaba muerto
decidieron enterrarle, pero enterrarle sin sacarle los pulmones ni el corazón,
simplemente lo emvolvieron con lino, lo metieron en el sarcófago y le pusieron
alrededor todas sus pertenencias. Pasados unos días un campesino decidió
colarse en la pirámide para ver el sarcófago de Horus.
Horus le prometió al campesino
que le rescató que le enseñaría a escribir jeroglíficos de manera que se
convirtiera en uno de los escribas.
Al final Horus renunció a ser
el Faraón y juró a su padre que a partir de ahora él también trabajará al igual
que todo el pueblo.
Álex Gómez Fernández


Me ha gustado mucho Alex.¿Quieres hacer conmigo la siguiente historia?Plis
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ResponderEliminarQue chulo Ales pero....no se debería de haber muerto hay dentro
ResponderEliminarChuli pero pienso lo mismo q ´´Raqueli´´
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