Los
campesinos
En el Antiguo
Egipto, vivían dos campesinos que se llamaban Paco y José.
Los dos
vivían juntos humildemente en una pequeña casa de adobe y se dedicaban a la
agricultura. Cultivaban cereales, frutas y verduras. Con las uvas elaboraban
vino y con la cebada hacían cerveza, su bebida favorita. Utilizaban hoces,
azadas y arados tirados por bueyes.
Un día, el
faraón Keops mandó construir una pirámide en su honor. Los campesinos, junto a
los esclavos, tenían que construir la pirámide. A los diecisiete días de
trabajo continuo, tanto los esclavos como los campesinos se cansaron y se lo
dijeron al faraón Keops. Él les dejó una hora de descanso y luego volvieron al
trabajo.
Tras veinte años de trabajo consiguieron construirla y todos, exhaustos, fueron a decirle la noticia al faraón, que se puso muy contento. Tras haber construido la pirámide, el faraón dejó libres a todos los esclavos y, junto a los campesinos, los recompensó.
Tras veinte años de trabajo consiguieron construirla y todos, exhaustos, fueron a decirle la noticia al faraón, que se puso muy contento. Tras haber construido la pirámide, el faraón dejó libres a todos los esclavos y, junto a los campesinos, los recompensó.
Después de la
construcción de la pirámide, el faraón empezó a tratar mejor a todos los
habitantes de la ciudad, desde los esclavos que, con el tiempo, se habían
convertido en campesinos, hasta el último de los nobles, porque se dio cuenta
de la importancia de todos, hasta de los esclavos. Así acaba la historia del
antiguo Egipto.
Mario
Guichot Vila

Me gusta mucho tu historia
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